Una alimentación equilibrada deberá estar constituida por un 15% de proteínas, preferiblemente de origen animal pues son de mejor calidad que las de origen vegetal; un 30% de grasas, de las que la tercera parte como máximo serán de origen animal y el resto de origen vegetal, y un 55% de hidratos de carbono.
Cereales y derivados (pan, arroz o pasta) y patatas: Aportan hidratos de carbono complejos. El pan y las patatas se pueden consumir diariamente. Cada semana se recomienda un díaarroz y un día pasta.
Verduras, hortalizas y frutas: se recomienda de cinco a siete raciones diarias.
Leche y derivados: una o dos raciones diarias son suficientes, exceptuando las etapas especiales, como la del desarrollo puberal, el embarazo o la lactancia.
Legumbres: un consumo de una vez por semana es correcto.
Huevos: aportan proteína de alta calidad, con una buena relación calidad/precio. Debe limitarse la ingesta de huevos en las personas que padezcan aumento de colesterol en estos casos se recomienda no sobrepasar de cuatro a la semana.
Pescado, pollo y carnes magras: se recomienda el consumo de tres a cinco raciones de pescado a la semana, y de cuatro a seis entre pollo conejo y carnes magras.
Carnes grasas y derivados: dos o tres raciones por semana, aunque no son imprescindibles y pueden ser sustituidas por alimentos del grupo anterior.
Aceite: el más recomendable es el de oliva. Su consumo debe moderarse en personas con exceso de peso.
Pastelería, bollería y heladería: por su alto contenido en grasa animal (saturada) y azúcares simples, es recomendable restringir la ingesta. Sería recomendable no ingerir más de una o dos piezas por semana.
Bebidas azucaradas y bebidas alcohólicas: las bebidas azucaradas aportan básicamente Hidratos de Carbono y agua. Las bebidas alcohólicas, en líneas generales, aportan energía (calorías) e Hidratos de Carbono. Dada la toxicidad del alcohol sobre el hígado, se recomienda no consumir más de 40 g de etanol puro al día. En mujeres se aconsejan ingestas inferiores, ya que son más susceptibles al efecto tóxico del alcohol.
Estas recomendaciones persiguen mantener un peso correcto y evitar enfermedades relacionadas con una incorrecta alimentación, como el aumento del colesterol o de los triglicéridos o el incremento de la presión arterial, entre otras. Las indicaciones están dirigidas a personas adultas y sanas.
El secreto de la salud se apoya en la variedad. Cuanto más de todo comamos menos de nada nos faltará. |